Miércoles, 17 de diciembre de 2025.– Una formación centrada en la identificación, comprensión y denuncia de las violencias machistas que afectan de manera específica a mujeres con discapacidad intelectual o del desarrollo. El programa formativo se llevó a cabo en el marco del proyecto “Aliadas en acción: formación para la identificación y denuncia de la violencia de género contra mujeres con discapacidad intelectual o del desarrollo”, subvencionado por el Ministerio de Igualdad. La formación especializada fue impartida por María Ángeles Blanco, abogada experta en género y discapacidad.
Un documento base elaborado por el grupo de trabajo
Antes de comenzar, se constituyó un grupo de trabajo integrado por profesionales de distintas entidades de la red Liber, que analizó y sintetizó los contenidos clave necesarios para elaborar un marco contextual común. Este grupo abordó aspectos esenciales como las formas de violencia, los ámbitos en los que se producen, las barreras para su detección, la falta de credibilidad hacia las mujeres con discapacidad, la interseccionalidad y las dificultades en los procesos de denuncia. Todo ello quedó recogido en un documento base que ha servido como guía para el desarrollo de la formación.
Este marco contextual se ha convertido también en un recurso de referencia para los equipos profesionales de las entidades de apoyo, con el objetivo de mejorar la comprensión colectiva sobre cómo se manifiestan las violencias machistas en mujeres con discapacidad intelectual o del desarrollo y reforzar los mecanismos de identificación y denuncia.
Una formación ajustada a la realidad
Con esta preparación previa, la formación, titulada “Formación profesional para la prevención, detección precoz y abordaje integral de la violencia de género en mujeres con discapacidad intelectual y del desarrollo”, se ha convertido en una herramienta ajustada a la realidad que afrontan estas mujeres. La metodología adoptó un enfoque teórico-práctico basado en el conocimiento de la situación de vulnerabilidad que viven y se orientó a tres objetivos principales:
- revertir la infradetección,
- dotar a los equipos profesionales de herramientas preventivas que favorezcan el empoderamiento
- y aportar seguridad jurídica en los acompañamientos vitales.
Estructura de la formación
La formación se desarrolló íntegramente de forma asíncrona, para adaptarse a las necesidades de los equipos sociosanitarios. Cada módulo incluyó una grabación audiovisual de entre 10 y 15 minutos, material imprimible de apoyo y una prueba de evaluación final. El módulo tres contó, además, con una sesión síncrona no evaluable, pensada para reforzar los contenidos teórico-prácticos. Aunque no era obligatorio, resultó muy útil disponer de una formadora en directo.
Un trabajo que continúa
Dado el éxito de la formación, se decidió lanzar una segunda convocatoria en diciembre y, para facilitar el acceso, hay habilitado un espacio específico en nuestra web.
Con el fin de dar continuidad al trabajo iniciado, en 2026 habrá un segundo proyecto que centrará sus esfuerzos en ofrecer formación específica directamente a mujeres con discapacidad intelectual, avanzando así en el fortalecimiento de sus capacidades para identificar, comprender y denunciar las violencias de género.
Este proyecto es posible gracias a la financiación del Ministerio de Igualdad.



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