La infradenuncia constituye un desafío
El objetivo del informe que hoy ha presentado Liber, está respaldado por el Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030 a través de las subvenciones del 0,7% del IRPF. Los datos obtenidos son fruto de una investigación estatal dirigida a avanzar en las razones que se esconden tras el bajo número de denuncias de delitos, de las distintas formas de violencias o vulneraciones de derechos que sufren las personas apoyadas por las entidades miembro de Liber, siempre teniendo en cuenta la perspectiva de género. Se trata de una continuación en nuestro trabajo que permitirá diseñar recursos centrados en la realidad de cada persona, permitiendo así, contar con apoyos personalizados para la identificación y denuncia de estas.
El contexto de las infradenuncias
La infradenuncia es un fenómeno que se produce cuando una persona o grupo de personas es víctima de un delito, pero por diversas razones no lo denuncia a las autoridades competentes.
Y es que, la infradenuncia es un fenómeno complejo, donde diversos factores convergen y varían según el tipo de delito, circunstancias y contexto socioeconómico de cada individuo. Entre las causas más comunes se encuentran:
- El miedo a la persona agresora, a su entorno o a la revictimización.
- La desconfianza en las autoridades que puede ocurrir por diferentes motivos: experiencias previas negativas o desinformación sobre los procedimientos legales.
- La falta de conocimiento de cómo denunciar el delito o los recursos disponibles para hacerlo.
- La percepción de que la denuncia no llevará a ninguna acción o que el coste de denunciar será superior al hecho de hacerlo.
En el caso de las personas con discapacidad intelectual o del desarrollo apoyadas encontramos otros motivos:
- La vinculación afectiva o de dependencia de las víctimas con las personas agresoras es frecuente, lo que dificulta la interposición de denuncias al sentirse responsables de lo que ocurra con sus agresores con quienes, a menudo, tienen relaciones de dependencia y/o manipulación.
- Relacionado con el punto anterior, la falta o escasez de entorno relacional, más allá del que tienen vinculado a las entidades que les prestan apoyo a la toma de decisiones.
- Esta relación afectiva y/o de dependencia también lleva a algunas de las víctimas a minimizar o negar la gravedad de lo ocurrido o, directamente no se reconoce la situación cambiando el relato para justificar a sus agresores.
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